DORADA, de Lucius Shepard

Cómo comenté en este mismo blog, hace poco descubrí, gracias a un libro que me regaló un amigo, a Lucius Shepard (algunos de mis amigos me regalan libros sin motivo aparente, el otro día me cayó del cielo la primera trilogía de Corum, de Michael Moorcock). Mi entusiasmo fue tal que corrí presto a consultar la sagrada Wikipedia para hacer caer mi juicio sobre auna otra obra del autor. Para mi decepción, descubrí que apenas se puede conseguir nada suyo en castellano La mayoría de sus obras jamás se han publicado en nuestro idioma y de las pocas que sí lo han sido, la única fácil de encontrar es esta que nos ocupa. Para acabar de fastidiarme, se trata de una novela de vampiros, un género que me acababa de prometer que evitaría durante un tiempo. Aun así estaba decidido a darle una oportunidad a Shepard.
     Dorada es, a primera vista, una sencilla mezcla de géneros. Un numeroso grupo de vampiros representantes de todas las familias vampíricas, se reunen en el castillo del Patriarca de todos ellos para decantar la Dorada una embriagadora sangre producto de siglos de crianza de humanos. La noche de la decantación la Dorada es asesinada y un joven detective de la policíade París, recien convertido en Vampiro, deberá investigar el crímen por órden del Patriarca. Cómo en una novela de Aghata Christie todos los invitados son sospechosos y a ningúno se le permite abandonar el castillo. Y cómo en toda novela de vampiros post Ann Rice, sus protagonistas se debatirán entre su humanidad y su antinatural sed de sangre.
    Durante los dos primeros capítulos parece que se va a limitar a seguir las fórmulas de ambos géneros sin aportar nada nuevo a ninguno, pero pronto el lector descubrirá que Shepard no está dispuesto a agarrarse a los tópicos de ninguno de los dos por mucho tiempo. pronto la historia dará un giro que más que inesperado es directamente insólito y el lector descubrirá que no está leyendo una novela de género cualquiera, sino que está leyendo una novela de Lucius Shepard. La prosa de Shepard es increiblemente rica y los escenarios delirantes en los que transcurre la novela son un perfecto telón de fondo para una novela que huye intencionadamente del romanticismo pueril propio de las últimas oleadas de novelas vampíricas sino que pinta un retrato despiadado de unos señores de la noche que se ven abocados a una deshumanización inevitable.
    Tan inhumanos son estos vampiros que tal vez por eso es difícil simpatizar con algún personaje y la narración se resiente por ello. La pareja protagonista es más creíble que los afectados chupasangres que abundan por doquier, pero no es muy carismática y al final, a pesar de las obvias virtudes de la narración, la historia no consigue atraparte, tal vez simplemente porque te da igual lo que les ocurra a cualquier de sus personajes, sean protagonistas o secundarios. Así que leí Dorada cambiando de opinión varias veces a medida que avanzaba, y preguntándome qué carajo pondría en este blog cuando acabara. Y si esta es la crítica más larga que he publicado, no es porque haya llegado a una conclusión, sino porque no sé muy bien que opinar de la novela. En fin, leedla a vuestro propio riesgo.



Veredicto: 7? Después de mucho meditarlo, no sé si recomendarla o no.

Comentarios

  1. Sólo diré una cosa: ¡Shepard!

    Manuel "Good night Manuel" Torreiro

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  2. Pues no sé, por un lado me parece interesante pero por otro, si dices que no engancha... Y además con el género vampiro me pasa como a ti, que no me entusiasma demasiado en estos momentos.

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