Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Paul Auster

EL LIBRO DE LAS ILUSIONES, de Paul Auster‏

Imagen
Este es el cuarto libro de Paul Auster que me leo y empiezo a pensar que todos van de lo mismo. Un escritor con alguna gran crisis espiritual se aisla del mundo para escribir un libro basado en la vida de algún hombre excentrico cuya historia resulta difícil de averiguar, con lo cual la investigación para rellenar las lagunas en esa historia se convierte en una historia en si misma. Para más señas la información provendrá de fuentes muy dispares, algunas de segunda mano, con lo cual la narración estará formada por historias dentro de otras historias. Cómo el proceso de escribir el libro se acaba convirtiendo en parte del tema de la novela el escritor te habla, por el camino, de las relaciones amorosas más o menos torturadas que ha mantenido en ese tiempo (metiendo así otra historia dentro de la historia). En este caso el escritor de turno ha perdido a su familia en un accidente de avión y tras años de estar hundido en la miseria decide centrarse en escribir un libro sobre un actor...

EL PALACIO DE LA LUNA, de Paul Auster

Imagen
Me puse a leer "El palacio de la luna" justo después de terminar "Leviatán", también de Paul Auster, así que, si mis lectores me disculpan, esto va a ser más una comparativa que una crítica, puesto que las similitudes son más que notables. En ambas, el narrador hace una especie de biografía de otro personaje, a la vez que cuenta muchos detalles de su propia vida, de forma que ambas novelas son, en cierto modo, una biografía dentro de otra biografía. En ambas el personaje realmente notable no es el narrador (qué en ambos casos es un claro Alter Ego de Auster) sino el amigo cuya biografia escribe. En ambas se deja ver una obsesión por la coincidencias (qué también eran centrales en la única otra novela del autor que he leído, Timbuktú) qué giran alrededor de una figura icónica; en Timbuctú era Santa Claus, en Leviatán era la Estatua de la Libertad, en la novela que nos ocupa es la luna, y más concretamente la llegada del hombre a la luna. En ambas, se nos explica el a...

LEVIATÁN, de Paul Auster

Imagen
Los finales son la parte más difícil de una historia. Cualquier escritorzuelo de tres al cuarto puede perpetrar un principio mas o menos interesante. Mantener el interés del lector durante el desarrollo se va haciendo  crecientemente difícil, pero lo realmente complicado es pergeñar un final memorable. Paul Auster cae en la tentación de quitarse de en medio el final cuanto antes: empieza la novela volando en mil pedazos al protagonista en la primera linea. Al conocer el suceso, el mejor amigo del difunto decide contar la historia de los hechos que lo llevaron hasta la muerte. Así empieza lo que será una suerte de biografía fragmentaria del escritor de una novela de culto, Benjamin Sachs , según el punto de vista de su amigo y también escritor Peter Aaron (claro alter ego del propio Paul Auster ). Con ese pretexto nos lanzará un auténtico desfile de personajes e ideas geniales, muchas de las cuales podrían haber dado lugar perfectamente a una novela entera. Auster la...

TIMBUKTÚ, de Paul Auster

Imagen
Hacía tiempo que quería leer algo de Paul Auster y, por puro azar, lo primero que ha caido en mis zarpas ha sido "Timbuktú" una novela corta que no suele citarse entre las grandes obras del autor. Se trata de una suerte de fábula moderna en la que se nos cuenta las peripecias de un perro, Mr. Bones, que gracias a la verborrea incontenible de su primer amo, ha aprendido a entender perfectamente el inglés, aunque no puede hablar porque su garganta no le permite articular las palabras. Los azares de la vida perruna le llevarán a pasar por tres amos muy diferentes y a dar cuenta de sus pensamientos sobre todos esos humanos y sobre cualquier otra cosa que se le pase por la cabeza. Auster escoge contar la historia así, cómo un rio de pensamientos desordenados que por asociaciones absurdas saltan de uno a otro, saltando adelante y atrás y adelante en el tiempo y a veces hasta hablando de cosas que no vienen al caso para nada. Cómo lector con tendencia a que mis ideas se dispersen co...