LAS AVENTURAS DE TINTÍN: EL SECRETO DEL UNICORNIO, de Steven Spielberg
Cuando era pequeño dos de las cosas que más me gustaban en el mundo eran las películas de Spielberg y los tebeos de Tintín. Sí me hubiesen dicho entonces que Spielberg iba a hacer una película de Tintín habría saltado de alegría y habría confiado ciegamente en que iba a ser una gran película. Con los años me he vuelto mucho más escéptico, y aunque los cómics de Hergé me gustan cómo adulto tanto o más de lo que me gustaban de niño, a Spielberg sí le he conocido un par de fiascos. Y se han tomado una serie de decisiones creativas que no me parecen muy acertadas. El hiperrealismo infográfico de la animación en 3D no puede estar más alejado de la linea clara con la que el dibujante belga creó escuela. El intencionado olvido de las leyes de la física parece más propio de Buggs Bunny que de Tintín. Del mismo modo la sucesión trepidante de situaciones de vida o muerte recuerda claramente a Indiana Jones. Y la acción pasada de rosca podría haber salido en algunos momentos de un videojuego ja...