DJANGO DESENCADENADO, de Quentin Tarantino
Vaya por delante que a mi "Malditos Bastardos" me dejó más bien frío. Lo mejor de la película era el personaje interpretado por Christoph Waltz que aquí repite con más protagonismo y con un personaje que parece una versión del anterior. Vuelve a ser lo mejor de la cinta. Pero de nuevo Tarantino no me convence. Aplica una vez más su fórmula de acudir a los tópicos de un cine cutre de serie B y lo hace con menos gracia que de costumbre. Esta vez acude al spaguetti western robándole algunos planos a Sergio Leone y con una banda sonora con vagas reminiscencias a Ennio Morricone. Banda sonora, por cierto, de las más olvidables de toda la filmografía del director. Es una cinta llena de problemas de estructura narrativa en la que el protagonista, un esclavo negro llamado Django que busca liberar a su esposa, se deja robar todas y cada una de las escenas por su libertador y mentor (el ya mencionado Waltz) y por el villano de la cinta (Leonardo DiCaprio, que da credibilidad a un per...