UN DIOS SALVAJE, de Roman Polanski

Convertir una obra de teatro en cine siempre produce un efecto extraño. Especialmente cuando se trata de una historia tan minimalista cómo esta. Dos niños se pelean en un parque y uno le atiza con un palo a otro. Los padres de esos niños se reunen para hablar de ello civilizadamente. Todos quieren parecen comprensivos y tolerantes, pero poco a poco irán perdiendo los papeles. Y eso es todo. La película retrata una única discusión, que dura lo que dura la película. No hay cambios de escenario ni saltos en el tiempo. Sólo es un momento concreto en la vida de cuatro personas. Sí además la duración de la cinta es tan breve cómo esta (apenas 80 minutos), sabe a poco. Esperamos más por el precio de una entrada. Te quedas mirando pasar los créditos finales pensando "¿Ya?". Sin embargo con toda su simpleza la cinta es bien densa. Los cuatro actores son buenos y están bien dirigidos, creando personajes creíbles, llenos de buenas intenciones y de defectos. Los diálogos saltan de un t...